martes, 25 de marzo de 2014

Acrosport 3

Grupos de 4  e 6:






Acrosport 2

Traballo por tríos:













Acrosport

Comezamos a quincena de acrosport. É un deporte adicado a facer pirámides e figuras entre varios participantes. Normalmente fanse con música  e con unha especie de coreografía.
Vemos o traballo por parellas:



luns, 10 de marzo de 2014

Unha nova entrado do blogue: Los pies de Bikila
http://blogs.elpais.com/los-pies-de-bikila/2014/02/podria-pero-prefiero.html

Podría... pero prefiero...

Por:  21 de febrero de 2014
La preparación para correr no consiste solamente en entrenar los músculos. Aunque a muchos les pueda parecer sorprendente, el cerebro tiene una labor muy importante en el rendimiento atlético. Y para alimentar el cerebro con una energía positiva que nos motive, nada mejor que estas reflexiones escritas por Aurora Pérez Gutiérrez, una de nuestras grandes atletas, que actualmente compite en la categoría de veteranas.
Aunque este fichero PDF contiene solamente su palmarés hasta 2013, os permitirá comprobar que Aurora es una auténtica campeona.

¡Loca por correr!

Podría contarte que mis piernas con los años han acumulado muchos kilómetros, pero prefiero decirte que en ese tiempo mi cabeza ha adquirido mucha más sabiduría.

Podrías creer que con el paso de los lustros mi cuerpo se ha hecho inerte al sufrimiento, pero prefiero pensar que mi vida se ha hecho adicta al valor del esfuerzo.

Podría decirte que he machacado el suelo mil veces con mis pies, que miles de impactos han horadado los mismos caminos, pistas y carreteras una y otra vez, pero te diré que mientras pisaba la tierra firme mi mente caminaba por distintos cielos.

Podría hablarte de mis marcas, pero prefiero referirte las vivencias que acompañaron a los números.

Podría narrarte mis éxitos, pero no busco los halagos, o mis fracasos pero no quiero compasión.

Me dirás que he errado en mis metas muchas veces, pero no sabes cómo disfruté el camino hacia la decepción.

Te acordarás de la tristeza que acompañó a mis derrotas, pero mayor fue la felicidad que acompañó a mis triunfos.

Me recordarás cómo lloré de impotencia cuando el cuerpo se reveló con mil lesiones, pero yo me acordaré con alegría de mi constancia al superarlas.

Tratarás de convencerme del tedio diario del entrenamiento, de la rutina, y te diré que nunca dos días son iguales cuando corro, cada día es único.

No entenderás el sentido de dar vueltas para volver al mismo lugar, pero el sentido no está en el inicio, ni está en el final, sino en las inquietudes sentidas a lo largo del camino.

Dirás que corro porque no sé lo que quiero y persigo algo que nunca encontraré, te diré que correr me ha hecho saber lo que no quiero.

Insinuarás el sinsentido de correr para no ganar, pero nunca tuve la sensación de ganar, ni de perder, solamente de crecer.

Pensarás por qué sigo a sabiendas de que mis mejores registros nunca mejorarán, pero sigo porque no encontré aún el techo de mis emociones.

Creerás que he perdido el tiempo, que podría haber dado más de una vez la vuelta al mundo, pero te contestaré que en ese tiempo he sido capaz de crear miles de mundos diferentes dentro de mí.

Me acusarás de correr despacio y me reiré, o de correr deprisa y sonreiré.

Me rebatirás mis muchos años, te replicaré mis muchas ilusiones.

Pensarás que estoy loca por seguir y te diré que siempre tuve la cordura de no parar.

Al final me dirás que he vivido sólo para correr, pero en mi fuero interno sé que he corrido sólo para vivir.

xoves, 12 de decembro de 2013

Pasamos un artículo de Yolanda Cuevas Ayneto, psicóloga
http://puntofuertebalonmano.files.wordpress.com/2013/11/artc3adculo-castigado-yca.jpg

¡Castigado! esta semana ni entrenas ni hay partido así aprenderás.

Todos conocemos esta frase pero, ¿sirve de algo?
Sabemos la gran lista de beneficios  físicos, que tiene el deporte:
 • Fortalece los músculos y huesos
 • Previene la obesidad
 • Previene el riesgo de enfermedades tales como la diabetes
 • Puede corregir posibles defectos físicos
 • Ayuda a coordinar sus movimientos
 • Estimula la higiene y la salud
 • Duermen mejor … pero, y ¿cómo herramienta educativa y psicológica?
Aprenden  a socializarse con nuevos compañeros, a  ganar y compartir triunfos, a perder y saber tolerar la frustración, experimentar emociones, controlar la impulsividad en unos casos y a vencer la timidez en otros, reducir la ansiedad, respetar las normas, al entrenador , jugadores, rivales y a los árbitros, aumentar su confianza porque de cada uno de ellos depende el resto del equipo, se crean lazos de ayuda entre ellos, se fomenta la colaboración, se promueve una mejor gestión del tiempo al tener que estudiar o hacer deberes, les enseña a fijar metas, les desarrolla habilidades como el pensamiento estratégico, la capacidad de liderar, desarrolla la pertenencia a un grupo con intereses y objetivos comunes, enseña  a ser responsables y a cumplir con lo que uno se compromete y se comienza a desarrollar el hábito deportivo.
El cerebro de un niño/a deportista es más activo, la atención y concentración toman protagonismo, escuchan, asimilan, actúan según directrices de sus entrenadores y a la vez se centran en los movimientos sin perder de vista a sus compañeros, es su día a día en el entrenamiento
Su práctica fomenta el ser perseverante, tolerar el error propio y el de los compañeros y aprender de ellos como parte del proceso de aprendizaje, se sienten de este modo protagonistas activos de su aprendizaje repercutiendo de una manera valiosísima en su autoconfianza, autoconcepto y autoestima compañeros de viaje a lo largo de toda sus vidas.
Cada día que privas a tu hijo/a de la práctica deportiva impides su desarrollo físico, mental y de su larga lista de beneficios.
Desde pequeños la clave es establecer los límites con firmeza y alternativas educativas ingeniosas para que el castigo sea la excepción y no la regla. Y en muchos casos el castigo, extingue la conducta de manera puntual pero la raíz del problema no se soluciona y muchos niños/as que, pese a ello siguen” haciéndola” cuando pueden o cuando creen que no les ven.
El castigo de moda:  “te dejo sin….” Está demostrado que no  es efectivo y de allí conocidas expresiones  –“ le da igual que le dejes sin…” porque para que sea castigo educativo tiene que suponerle esfuerzo lo que le ayudará a autocontrolarse. Si le castigas sin ir a entrenar no solo no hace esfuerzo por ello sino que le privas del esfuerzo que tenía que hacer por desplazarse, dejar de hacer lo que estaba haciendo, cumplir con el compromiso que tiene con sus compañeros etc… es decir fomentas la no responsabilidad.
Reflexión, pautas claras y diálogo en el momento adecuado para transmitir las normas es la clave para un nuevo comienzo.

venres, 6 de decembro de 2013

Un artículo de Santiago Segurola en Marca para honrar a una de las figuras públicas más grandes des siglo pasado.
http://www.marca.com/blogs/el-apunte/2013/12/06/una-inmensa-fe-en-el-deporte.html
Ninguno entre los gigantes de la política del siglo XX alcanzó la estatura de Nelson Mandela, fallecido ayer a los 95 años después de una vida de lucha contra la tiranía y el racismo en Sudáfrica. Y con toda seguridad, ningún político ha tenido más confianza en el deporte como elemento de combate contra la injusticia y forma de cohesión social. Durante 27 años, Mandela fue el preso más famoso del mundo, el líder de la lucha contra el apartheid y el enemigo público número uno del régimen racista en Sudáfrica. Desde la cárcel de Robben Island, un peñasco en el mar a siete kilómetros de Ciudad del Cabo, Mandela y los presos del Congreso Nacional Africano, declarados terroristas por los gobernantes blancos de Pretoria, dirigieron una tenaz batalla que puso al mundo de su lado y acabó en 1990 con el régimen segregacionista.
Una parte importante de la estrategia de Mandela pasó por la utilización del deporte como arma política global. A mediados de los años 60, Sudáfrica comenzó a tener problemas para participar en los grandes acontecimientos deportivos. La presión se volvió particularmente intensa en las vísperas de los JJOO de 1968. El mensaje de Mandela se extendió desde África, donde los nuevos países independientes declararon inmediatamente el boicot a Sudáfrica, al resto del mundo, y muy especialmente al grupo formado en Estados Unidos por el profesor Harry Edwards. A su alrededor figuraban algunos de los deportistas negros más conocidos en aquellos días: Lew Alcindor, después conocido como Kareem Abdul-Jabbar; Tommie Smith, Lee Evans, John Carlos y un amplio número de atletas que amenazó con boicotear los Juegos de México 68 si el Comité Olímpico Internacional se doblegaba ante las presiones de Sudáfrica.
Sudáfrica no acudió a aquellos Juegos, ni a ninguna otra edición, hasta Barcelona 92, tras la caída del régimen. La presión política del deporte fue tal que la mayoría de los países africanos no participó en los Juegos de Montreal 76, en protesta por la gira de los All Blacks neozelandeses por Sudáfrica, donde su equipo nacional de rugby, los Springboks, ejercía una fascinación fanática entre la minoría blanca y dominante. Entre la población negra, el rugby era un deporte detestado. El fútbol oficiaba de deporte popular, especialmente en el immenso gueto de Soweto, donde equipos como los Kaizer Chiefs eran venerados.
Desde la prisión, con el número de preso 46.664, Mandela encabezó la lucha que terminó con victoria en 1990. En la cárcel aprendió el significado del deporte no sólo como propaganda, sino como actividad interna para resistir el cautiverio, mejorar el estado físico, formar cuadros políticos, generar resistencia y establecer formas de comunicación que superaran el aislamiento. Con la ayuda de la parlamentaria blanca Helen Suzman, los presos del Congreso Nacional Africano organizaron en Robben Island durante años una liga de fútbol con nueve equipos. El gobierno, que quería mostrar el rostro más amable posible a la Cruz Roja, toleró de mala gana el campeonato.
Mandela observó con atención aquellos torneos, que se disputaban con el máximo rigor organizativo. El líder de la resistencia sudafricana tomaba nota de aquellos que ofrecían mejores garantías como organizadores o líderes. Esa experiencia tuvo un valor incalculable para él. Cuando el régimen racista fue derrotado, Mandela la interpretó para sacar nuevas conclusiones. "El deporte es más potente que los gobiernos para derribar barreras raciales", repitió incesantemente durante los difíciles años que siguieron a la caída del apartheid. Aunque su figura cobró una relevancia especial con ocasión de la Copa del Mundo de rugby que se disputó en Sudáfrica en 1995, su fijación por el deporte resultó decisiva para que su país pudiera competir en los Juegos de Barcelona 92 y participar en las eliminatorias para el Mundial de fútbol de 1994.
Elaine Meyer, un fondista de raza blanca, consiguió la primera medalla para Sudáfrica en Barcelona. Mandela y los sudafricanos lo celebraron con entusiasmo, pero el momento capital para el país llegó con la celebración del Mundial de rugby, discutido por muchos de los compañeros de cautiverio de Mandela. La mayoría de los activistas políticos estaban en contra, principalmente porque se trataba del deporte fetiche de los racistas blancos durante décadas. El líder sudafricano lo interpretó de forma muy diferente: se trataba de una oportunidad única de cerrar lazos en un país muy dividido.
  "El deporte tiene la capacidad para unir al mundo e inspirar a la gente", dijo en aquellos días. En medio del temor al fracaso del Mundial de rugby, Mandela acrecentó su mítica estatura política con una actividad frenética. El día de la inauguración apareció en el estadio Ellis de Johanesburgo con la camiseta verde y amarilla de los Springboks, la casaca más odiada por la población negra. La reacción superó todos los niveles de optimismo. Sudáfrica no sólo ganó el Mundial: salió extraordinariamente reforzada del acontecimiento, con dos colosos, uno del deporte, y otro de la política, como principales referentes. A un lado, el capitán François Pienaar, y al otro, Nelson Mandela. Colaboraron con la generosidad y la altura de miras necesarias para reunir un país a su alrededor.
Aquel Mundial marcó la historia de Sudáfrica. Tiempo después, el país organizó el Mundial de fútbol. El último recuerdo de Mandela es su aparición en el Soccer City para saludar desde el centro del estadio a los 85.000 espectadores que se disponían a presenciar la final España-Holanda. Era un hombre frágil en medio de un frío polar. La ovación fue estruendosa. Luego abandonó el recinto. Aquel Mundial también fue un éxito, y para España muy especialmente. Sin Mandela y su ejemplar trayectoria durante décadas de lucha contra la opresión, esa Copa del Mundo no se habría celebrado en Sudáfrica.

martes, 26 de novembro de 2013

Unha nova entrada do blogue: Los pies de Bikila.

Llegaron los primeros fríos del curso y toca hablar de equipamiento para salir a correr. Eso sí, que nadie se asuste que este no es un deporte que requiera gastarse un dineral en equiparse aunque sí es conveniente cuidar mínimamente este aspecto del entrenamiento ya que servirá para optimizarlo y para que no aparezcan lesiones o molestias evitables. Ahí va, por orden de prioridad, un pequeño listado de materiales que es conveniente tener en cuenta:

1. Las zapatillas
La oferta actual de zapatillas para cualquier tipo de corredores y de pies es enorme y, en general, de muy buena calidad. Hay bastantes tiendas especializadas en el tema en las que nos pueden asesorar estupendamente en función de nuestras necesidades personales.
Un consejo para aquellos que se inician en la carrera es que por poco que se hayan usado, se olviden aquellas zapatillas que se compraron antaño y quedaron guardadas durante años. Algunos materiales del que están compuestas envejecen bastante mal y eso hace ese tipo de zapatillas potencialmente problemáticas ya que pueden causar lesiones, menores en algunos casos como ampollas en la piel, mayores en otros como esguinces o tendinitis.
2. Los calcetines
Al igual que en el caso de las zapatillas, la oferta de calcetines especiales para correr nunca ha sido tan grande como en la actualidad. Por poco importantes que parezcan los calcetines son fundamentales para evitar problemas en los pies. Es conveniente que el calcetín se adapte bien al pie, sea fino, con costuras planas y que no sea 100% algodón para que no se empape fácilmente con el sudor.
3. Los pantalones
Para correr suelen usarse pantalones cortos o mallas de lycra que pueden ser cortas o largas. Usar un tipo de prenda u otro es una cuestión personal pero particularmente prefiero las mallas, largas en invierno y cortas con temperaturas medias o altas. El motivo principal de mi preferencia es que con las mallas se evitan las molestas rozaduras que pueden aparecer en la cara interna de los muslos cuando se usa pantalón corto. Por otro lado, las mallas mantienen mínimamente abrigados los músculos de nuestras piernas, lo cual contribuye a prevenir lesiones musculares.
4. Para las mujeres: un sujetador deportivo
Fundamental para proteger el pecho de los rebotes a los que se ven sometidos durante la carrera que pueden provocar importantes molestias.
5. Camisetas y chaquetas cortavientos
Existe oferta para todos los gustos y bolsillos. Por su ligereza, su “transpirabilidad” y su diseño, los nuevos materiales sintéticos mejoran nuestro nivel de confort y bienestar cuando corremos.
6. Accesorios específicos de abrigo ante el frio
Fundamentales para el invierno. Un buen gorro es importantísimo (sobre todo para los calvos) ya que la cantidad de calor corporal que se pierde por la cabeza es enorme. Para los que sufran con las manos frías, unos buenos guantes.
Al igual que ya comentamos anteriormente, existen prendas especialmente diseñadas para los corredores que hacen mucho más agradable nuestro esfuerzo.
7. Gafas
Importantes para proteger nuestros ojos tanto de la luz solar como del polvo que pueden desprender los caminos por los que corramos.